20/06/2019 AdministradorCEC_Des

Enseñanzas del Cubo de Rubik

Por Stephanie Ángela Díaz Torres.

¿Alguna vez has intentado armar el cubo de rubik?… seguramente al menos sabes cuál es este cubo del que te hablamos… bueno te platicamos… el cubo de rubik, es un juego de rompecabezas inventado en 1974 por un arquitecto húngaro, el record actual en resolverlo es de 4.904 segundos (rapidísimo verdad!!!!)…. El reto es la velocidad, resistencia y superación de obstáculos adicionales, como ¡armarlo con los ojos vendados por ejemplo!

¿Te has parado alguna vez a pensar en el número de posibles posiciones distintas que puede presentar el rompecabezas? ¿O cuántos movimientos en teoría se necesitan como máximo para resolverlo? En este post no te voy a decir cómo resolverlo, te voy a contar como este cubo puede ser un gran ejemplo a seguir y nos puede dejar una gran enseñanza.

En nuestra vida laboral, podemos aplicar algunas de las enseñanzas que nos deja el cubo de rubik, ¿Por qué?, Bueno, pues éste entretenido rompecabezas desarrolla partes importantes en el cerebro, como la lógica, inteligencia espacial, la agilidad mental y la reacción ante los problemas. Siendo así todas estas habilidades las mismas que podemos aplicar día a día en nuestro trabajo.

Por ejemplo, al aplicar la inteligencia espacial se tiende a pensar en imágenes y fotografías, visualizarlas, diseñarlas o dibujarlas. Estas características se pueden visualizar en los procesos, cuando se plasma el proceso de una empresa, se crea un diagrama de flujo, explicando a detalle que es lo que se realiza, o en el levantamiento de requerimientos, cuando el cliente comienza a explicar que es lo que quiere, nosotros como analistas luego luego echamos a volar nuestra imaginación y comenzamos a crear un pequeño esqueleto de cómo podría quedar el producto o en QA; al ver el sistema, te empiezas a imaginar escenarios a aplicar los tipos de pruebas y formas de hacer que falle el sistema…. ¿a poco no?

Ahora imagina que estás en una reunión de trabajo un poco crítica, donde resulta que uno de los proyectos del área está desfasado en fechas, algo que no pasa en tu área ¿verdad? Bueno, pues en este tipo de situaciones no me dejarás mentir, forzosamente debemos de tomar decisiones ¿en dónde estuvo la falla? … aquí es donde debemos ser muy inteligentes para darle solución a nuestro problema, ya que frecuentemente podemos encontrarnos paralizados por la situación, como si nos encontráramos en un cuarto oscuro o en un callejón sin salida, o por el otro lado nuestra reacción puede ser una pérdida del control sobre ella o sobre nosotros mismos, a tal punto que presos del enojo, ira, angustia, estrés o la ansiedad optemos por respuestas que terminan no solo no siendo las más adecuadas, sino poniéndonos en mayores dificultades e incluso avergonzándonos ante nosotros mismos y nuestro equipo.

¿Pero, qué tiene que ver el cubo de rubik?

Bueno, pues los aficionados al cubo de rubik aprenden cientos de algoritmos, un conjunto de movimientos. También nosotros debemos aprender un sinfín de algoritmos o patrones a seguir para poder resolver nuestros problemas. Y sabemos que tener manos “rápidas” en el trabajo es sumamente importante.

Todos tenemos actividades diferentes, pero se podría decir que hay cosas en común para Procesos, Fábrica de Software, RDA o QA. En el trabajo aplicamos, desarrollamos o mejoramos procesos, tenemos metas, hay clientes con los cuales debemos quedar bien y clientes a los cuales debemos convencer de que somos los mejores, que somos la mejor opción…

Con el cubo de rubik, hay que tener responsabilidad, tenacidad, tolerancia, pasión y tolerancia a la frustración, esto mismo podemos aplicar en nuestro trabajo… creértelo es lo más importante para no darte por vencido y lograr la única meta, salir con éxito de cada uno de los proyectos que tenemos.

Al final te presumo que logré armarlo… después de intentarlo una y otra vez, casi arrancando mi cabello por desesperación pude mejorar mi tiempo (porque lo armaba en días) y así rompiendo mis propios records.

Recuerda que todo camino tiene cuestas y pendientes, días de lluvia o soleados, algunos pueden ser más difíciles o largos, hay tramos en los que vas acompañado y otros en los que simplemente se camina solo. Pero jamás habrá dos caminos iguales, pues todos son el resultado de lo que cada uno individualmente se ha planteado.
Debemos por lo tanto responsabilizarnos de nuestros actos y tomar conciencia de ellos, y si cuando estas caminando necesitas parar ¡HAZLO!, si estás yendo por un camino que crees y sabes que no es el adecuado, ¡PARA!

Porque, aunque sepamos que muchas veces no vamos por el camino adecuado, nos acomodamos y nos conformamos, no queriendo asumir nuevos retos que, aunque al principio pueden hacérsenos muy cuesta arriba, te puedo asegurar que en breve se pisa plano, y será sólo entonces cuando habrás llegado al lugar donde siempre querías haber estado. EL CAMINO DESEADO.

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